Capitulo 1:
"Noticias"
París, Florencia, Caracas, Rio de Janeiro, Tokio, India, Pekín,
Sídney, New York, L.A., Bogotá, México D. F., Madrid, Londres. Qué persona con
tan solo 28 años pudo conocer todo esto con tan corta edad y todo lo que aun le
queda por recorrer. Pues debo admitir que yo si lo hice, aunque si tendríamos
que ampliar el termino “recorrer” debemos interpretarlo mas como trabajar,
porque es eso lo que hago, trabajo alrededor del mundo.
Mi vida gira entorno a mi pasión, el periodismo. Revelar la
verdad tal cual es sin alterar en lo más mínimo lo que se diga es mi misión. De
pequeña odiaba ver como la gente me mentía sin ningún escrúpulo, desde las
mentiras más insulsas hasta las más significantes. Detestaba en mi adolescencia
la morbosidad a la hora de informar un hecho concreto y si eso daba resultado
podíamos ver por doquier casos similares ensuciando así la mente de todas las
personas. Esto no solo lo vi en mi país natal, por donde iba notaba el mismo
factor, por lo que decidí a la edad de 17 años en ser la única capaz de decir
que pasa sin alterar nada. Esa era mi meta, sin embargo haber estudiado en una
de las universidades más importante de Francia y terminar haciendo entrevistas
a carilindos modelos, actores rompecorazones de jovencitas y maduritas no es
precisamente a lo que aspiraba. A quien le importa si su color favorito es el
azul o el negro, si que serian ellos si no tuviesen esta profesión, o si
quisieran encontrar el amor verdadero en una chica sencilla de buen corazón y
todo eso, si al final los vemos rodeados de mujeres despampanantes, luciendo extremadamente
atractivos y todo para qué, solo para alimentar la imagen que quieren que uno
tenga de ellos. Pura vanidad. Con esto no digo que absolutamente todos los
hombres y mujeres que he entrevistados son así como los describo, han habido
personas que sin duda no entran esta categoría, pero me arriesgo a decir que
una parte de ellos los tiraron de cabeza cuando chiquitos, porque en serio no
pueden ser tan idiotas. ¿Si tanto detesto esto porque sigo corriendo en la
carrera? Ni yo se como termine en esta situación, lo único que puedo decir con determinación
es que otra vez tengo que poner mi cara de Póker y recibir con los brazos abiertos
a otro idiota más.
Como si mi instinto diera en el blanco un rubio atlético, el
nuevo rostro de Calvin Klein, entro por la puerta dispuesto a someterse a mi
interrogatorio y como si fuera poco el muy deformado coquetea conmigo. Me encantaría
que mantuviera la misma sonrisa ganadora aun cuando lo destroce con mi
interrogatorio. Efectivamente, de esta él no saldría fácil.
***
Después de la tortura del día y unos trabajos más junto a mi
jefa, me marche a mi casa cansada de todo lo vivido. Lamentablemente por parte
de mis preguntas no iban a poder ser publicadas debido al contenido de las
mismas, supuestamente ofensivas según el criterio de mi jefa; y porque el
representante del modelito lo considero como una ofensa hacia su persona
adjudicando que la intención del diario era manchar la carrera del susodicho. Como
si preguntarle que si son ciertos los rumores sobre su presunta homosexualidad mancharía
su reputación. ¡Como si nadie lo sospechara! Por suerte sabia Allison me
esperaba en casa.
Allison no es mi gato, ni mi novia como muchos piensan, ella
es mi Arco Iris. Nos conocimos en la Facultad de Periodismo y comunicacion de Marsella (l'Ecole de Journalisme et de Communication de Marseille) , donde
ambas estudiábamos lo mismo. Me gustaría decir que hicimos buenas migas desde
el primer día pero estaría mintiendo, en realidad nos empezamos a tener en
cuenta más o menos en la materia N° 20 que teníamos. Por absurdo que sonara si
ella no hubiese preguntado lo último que el profesor dijo creo que hoy no
disfrutaríamos de la amistad que tenemos. Cuando nos egresamos decidí mudarme a
Londres con ella en lugar de regresar a mi querido Buenos Aires, no porque no
deseara sino por la oportunidad inmensa que se nos abrió allí, pocas veces “The
Telegraph” te toma en cuenta sabiendo que eres una recién graduada, pero esa es
otra historia. Cuatro años después aquí
estamos, compartiendo departamento y trabajando duro para que algún día aquello
por lo que deseamos convertirnos en periodistas florezca como merece.
Al abrir la puerta y despojarme de todo mi atavío note un
brillo especial en la mirada de mi queridísima amiga, y una euforia inusual en
su saludo. Eso solo se podía deber a dos cosas: 1° Matt, el chico nuevo que
robo su corazón y que por timidez aun no logra decir alguna palabra coherente,
o 2° noticias de su hermano Mayor. Se muy pocas cosas sobre su vida privada, no
porque no quisiera si no porque no me gusta tocar un tema tan delicado como
ese. Todo lo que se es que se criaron con sus tíos maternos, que sus padres
fallecieron y que su hermano mayor se fue a los 18 años a seguir sus sueños
cuando ella solo tenía 9 años. Solo sé que se llama Benjamín, no sé de que
trabaja, no se donde vive, no se si formo una familia aparte que le prohíbe
venir a verla, pero si sé que cada vez que aparece en la vida Sunny resplandece
de alegría.
Después de una deliciosa cena, y de tres días sin poder
vernos nos sentamos a contarnos las nuevas buenas. Era esplendido tenerla
conmigo después de su estadía en Los Ángeles.
- ¿A que no sabes lo
que tengo para contarte? – lanzo con tono misterioso
- Vengo esperándolo desde que entre, no creas que no me di
cuenta.
- ¿Es que tan predecible soy? – dijo en tono lastimero.
- No, no digas eso – trate de consolarla – es solo que te
conozco. ¡Sonríe!, cuéntame que es eso tan importante – insistí.
- Adivina, si es que tanto me conoces
- Mmmmm… ¿Matt por fin te invito a salir? – dije con tono de
duda.
- JAH! El día que eso pase tú serás la primera en saberlo y
al día siguiente se terminaría el mundo.
- Tu ironía me desborda cariño. Dime entonces que es.
- Me encontré con Ben en los Los Ángeles.
- Ohh! ¿Y como estuvo eso? – pregunte
- Podría decirse que excelente – dijo muy sonriente
- Bien, dime todo – sabia que había mas que solo una simple
visita.
- Vendrá a vivir aquí – contesto sonrientemente. Creo que si
su cara fuera un poco más grande su sonrisa hubiera abarcado toda la
superficie. Así que por fin lo conocería.
- Cuando dices aquí, hablas de Londres o este
departamento.
- Londres – repitió –
y en parte al departamento. Estará con nosotras un par de días hasta que
encuentre un lugar fijo, no tiene ganas de estar con infantes como nosotras por
mucho tiempo.
- ¿Infantes dices? ¿Pero quien se cree que es?
- ya lo descubrirás – sonrió misteriosamente – Es que no lo
puedo creer, pisara tierra británica después de casi 10 años.
- WOW! Por fin lo voy a conocer – dije mostrándome mas que
encantada con la idea de tenerlo con nosotras. – ¿y cuando pasara eso, si se
pude saber?
- Dentro de dos semanas. Ya quisiera que pasara rápido el
tiempo, quisiera tener aquí, ahora conmigo. – dijo con voz nostálgica como si
en aquel preciso momento se transportara a viejos tiempos.- Aun no puedo
creerlo Becks, estará otra vez a mi lado. ¿Parece un sueño no crees?
- Tú eres la soñadora de las dos y yo la realista, así que
como tal debo decirte que mantengas los pies en la tierra por las dudas, tantos
planes pueden no realizarse como uno quiere. – dije advirtiendo una posible desilusión
por si esto no podía llevarse a cabo.
Por experiencia sabia que cuanto mas planeabas las cosas,
menos salían como querías. Deseaba con todo mi ser que todo saliese lo mejor posible de lo
contrario Sunny no lo soportaría. Podía parecer delante mio o de cualquiera una
mujer resistente a cualquier golpe, pero en lo que respecta a su familia ella
podía derrumbarse con facilidad. Sin embargo conocer a la persona responsable
de dicha felicidad me genera cierta emoción y porque no también curiosidad, saber
que voy a tener cara a cara al famoso Ben me hace cuestionar cuan benéfica es
su presencia con nosotras. Si es que podemos sacar algún beneficio de esto.